Historia del electrodo y su fabricación
Historia
Se entiende como material de aportación, todo aquel material que se utiliza para la realización de un cordón de soldadura de buena calidad y donde distinguimos, por un lado, el núcleo del electrodo y el revestimiento, y por otro lado, la varilla de aporte y los fundentes, estos los usaremos en función del tipo de soldadura que vayamos a realizar.

A finales del siglo XIX se hicieron experimentos con un electrodo de carbón, unos años más tarde, se sustituyó el electrodo de carbón por una varilla o alambre de hierro desnudo, el cual eliminó la necesidad de usar una varilla separada para relleno. A principios del siglo XX, se descubrió que se mejoraban las propiedades físicas, mecánicas, y químicas de la soldadura, si se aplicaba un recubrimiento sobre el alambre de hierro desnudo.

Algunos de los primeros experimentos incluyeron envolver el electrodo desnudo con telas de asbesto y algodón empapadas con silicato de sodio. De estos primeros experimentos surgieron los electrodos actuales constan de un núcleo de alambre metálico al cual se ha agregado un recubrimiento de productos químicos seleccionados cuidadosamente. 

Fabricación

Para la realización de uniones con este tipo de material de aportación y este método de soldadura se necesita la utilización de fundentes (flux), la función principal del fundente es:
• Disolver y eliminar los óxidos que puedan formarse.
• Favorecer el mojado del metal a soldar, consiguiendo que el metal de aportación pueda fluir y se distribuya en la unión homogéneamente.
• Aislar del contacto del aire el baño de fusión.